Este es un espacio dedicado a temas tecnológicos de actualidad e interés general, haciendo énfasis en la mecánica y la electrónica industrial.

sábado, 29 de febrero de 2020

LA INNOVACIÓN TÉCNICA TAMBIÉN PRESENTA BATALLA AL CORONAVIRUS

Este mes ha sido de pánico para la humanidad entera debido al veloz crecimiento de la epidemia comenzada en China por este ya ultra famoso "coronavirus". Pero al mismo tiempo causa admiración el tremendo esfuerzo que se lleva a cabo en los países más avanzados para contrarrestar el avance, y no me refiero solamente a los trabajos para lograr vacunas y/o medicamentos, la tecnología mecánica también aporta lo suyo y merece el más elevado respeto.
Un ejemplo es el relativamente novedoso CoughSync ("máquina de toser", literalmente hablando) inventado en Israel hace 10 años por el Dr. Eliezer Be’eri para ayudar a personas discapacitadas con problemas de tos, pero estas últimas semanas dicho invento ha adquirido una nueva dimensión pues se trata nada más y nada menos que de ayudar a personas infectadas por el "coronavirus" que se encuentren en estado crítico.
¿Y en qué consiste este invento?.
Si alguien está conectado a un respirador mecánico, la forma estándar de eliminar las secreciones de sus vías respiratorias es que una enfermera desconecte al paciente del respirador y le ponga un catéter para succionar las secreciones. ¿Qué sucede cuando se tose? Se inspira profundamente y se expulsa rápidamente el aire, lo que elimina las secreciones porque el flujo de aire es muy rápido. El "CoughSync" se conecta al ventilador y trabaja en sincronía. El ventilador le da a la persona una inspiración, y el dispositivo de succión succiona el aire rápidamente como si el paciente tosiera, haciendo subir las secreciones sin desconectar el ventilador. Todo esto lo ha explicado el mismo Dr. Be’eri. Se ahorra un tiempo precioso al personal al eliminar las secreciones automáticamente en lugar de que una enfermera tenga que hacerlo manualmente, algo esencial en el caso de un brote masivo como el actual.
El CoughSync o "máquina de toser"
 
Con el tamaño de dos cajas de zapatos, este dispositivo se conecta a la tubería del ventilador y utiliza un software para determinar cuándo eliminar las secreciones. El CoughSync no requiere que el paciente haga nada.
"Identifica el punto exacto en que el ventilador acaba de terminar de soplar aire en el paciente y en ese momento la máquina de succión se enciende y aspira el aire en una súbita caducidad, que es realmente lo que hacemos cuando tosemos", dice Be'eri.
La máquina repite la limpieza tantas veces como sea necesario. Esto podría ser cada dos o tres horas o varias veces por hora. Genera flujo de aire desde lo profundo de los pulmones. Be'eri dice que es un manejo más seguro y más efectivo de las vías aéreas de un paciente en la etapa más crítica de la enfermedad.
Irónicamente, el fabricante de este dispositivo, la empresa Roughin Medical Systems, ensambla el CoughSync en China. Ahí también fue donde Be'eri hizo un ensayo clínico. Él dice que las pruebas mostraron que CoughSync era seguro y efectivo y evita la necesidad de succión del catéter por completo.
 

viernes, 31 de enero de 2020

EL KUGELPANZER, UN TANQUE INSOSPECHADO

¡Y tenía que ser alemán!, producto de la fecunda inventiva de un pueblo empecinado la "victoria final" sobre sus enemigos, como lo anhelaba y ordenaba el tristemente célebre régimen nazi.
El Kugelpanzer (literalmente "tanque bola"), a diferencia del "Ratte" o "Rata" (que habría sido el tanque más monstruoso de la guerra y del mundo entero), sí vio la luz en los campos de batalla aunque se construyera un sólo prototipo que fue cedido a Japón (aliado como se sabe) quien lo empleó en territorio chino y donde finalmente fue capturado por tropas soviéticas.
Perspectiva lateral del Kugelpanzer en el Museo de Kubinka (Rusia)


No se han hallado planos, esquemas y mucho menos detalles de diseño sobre este carro de combate, sólo contamos con los datos de pericia sobre el prototipo. 
Construido en  chapa de acero de 5 milímetros , el Kugelpanzer rodó sobre enormes rodillos de 1,5 metros de diámetro, tripulado y conducido por un solo militar que iba sobre una silla de tipo motocicleta. El conductor podía asomarse al campo de batalla a través de una estrecha ranura de visión y disparar la única ametralladora del tanque a través de una ranura debajo de una ventana.

Estaba impulsado por un motor diesel de 25 H.P. y ​​dos tiempos. La dirección y estabilidad dependía de una suerte de "rueda loca" conectada mediante una extensión, tal como puede observarse en la foto anterior.
Pesando 1.8 toneladas y con una celeridad máxima de 8 km/h, probablemente no ganaría ninguna carrera y tampoco se tiene mayor referencia acerca de alguna participación notable en las acciones de armas.
No obstante, debe tenerse en cuenta que los verdaderos visionarios de este tanque fueron los ingleses durante la guerra mundial previa, aunque jamás pudieron construir un prototipo efectivo, dejaron la idea -como se dice- sobre el tapete, y fue recogida durante el período de "entreguerras" tanto por estadounidenses como por alemanes. Véase el esquema del Rolling Ball Tank, propuesto en 1936 para el ejército de EEUU, no se construyó pero nos da una idea de cómo debió operar el prototipo alemán.


Rolling Ball Tank (1936), tomado del blog MODERN MECHANIC


Nos vemos el mes que viene.


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sábado, 30 de noviembre de 2019

domingo, 29 de septiembre de 2019