Este es un espacio dedicado a temas tecnológicos de actualidad e interés general, haciendo énfasis en la mecánica y la electrónica industrial.

sábado, 30 de julio de 2016

DISEÑO MECANICO DE BIODIGESTORES DISCONTINUOS DE ACERO (3° PARTE)


ESTRUCTURAS DE SOPORTE:
Para proyectos pequeños o medianos, podemos requerir una estructura de soporte. En caso contrario resulta más razonable (y económico) anclar y cimentar la base del tanque directamente en el suelo.
El diseño consistirá en la selección de los perfiles estructurales que garanticen la estabilidad de nuestro tanque biodigestor.
No se trata simplemente de verificar la conveniencia de un perfil en particular (tubo estructural redondo, cuadrado, etc.), sino además de ver si con otro, de inferiores dimensiones y obviamente más económico, podremos satisfacer plenamente nuestro requerimiento. Las cargas a considerar (según especificaciones ASME) para dimensionar “patas” de recipientes verticales o “silletas” para los horizontales, son:
  • Peso propio, considerando el recipiente cilíndrico (horizontal o vertical) completamente lleno de agua.
  • Presión interna (ya calculada).
  • Presión externa (atmosférica local), dado que suponemos a nuestro tanque biodigestor completamente vacío sólo en circunstancias accidentales, debemos considerar instalarle una válvula rompedora de vacío, dado que tanto en la carga como en la descarga instalaremos potentes bombas alimentadoras.
  • Fuerzas debidas al viento (únicamente importantes en proyectos grandes), que se calcularán en base a datos de las condiciones atmosféricas locales más desfavorables para nuestro proyecto.
Para proyectos pequeños y medianos son suficientes los dos primeros ítems. La carga de diseño será entonces la sumatoria de ellas. En el caso de recipientes horizontales el cálculo de reacciones se hará considerándolos “vigas” con dos apoyos, considerando momentos por excentricidad de la carga. La selección de perfiles se hará de acuerdo a las especificaciones AISC para columnas intermedias, para cargas centradas o excéntricas:



En el caso de proyectos mayores que requieran anclajes y cimentación, hemos de recurrir a las especificaciones API 650, en las cuales también se ha de considerar esfuerzos debidos a sismos.
 

Oportunamente se brindarán detalles de un biodigestor con estas características.

ESPECIFICACIONES PARA AGITACIÓN:
Se complementará lo consignado en el artículo de Julio del 2010:
http://mecanotecnia.blogspot.pe/2010/06/diseno-de-plantas-de-biogas-segunda.HTML

Como entonces se dijo, es necesario investigar el efecto de la velocidad de agitación contra la eficiencia del proceso en el tanque biodigestor. No obstante también podemos seleccionar el tipo de agitador según la velocidad  requerida y el tipo de biodigestor: si es continuamente agitado (CSTR) o no (plug-flow), y según el tamaño de las partículas en suspensión, de acuerdo a la siguiente tabla:
 
 
 
ESPECIFICACIONES PARA CALEFACCIÓN:
 
También se complementará lo consignado en el artículo del 2010. Ahora, para calcular el requerimiento de calor (en KW, BTU, etc.) a la expresión indicada en dicho artículo, sumaremos las compensaciones por pérdidas a través de radiación y evaporación:
 
Para radiación utilizaremos: Pr = DT x S  x  U
 
Siendo DT, la variación de temperatura exterior e interior del biodigestor (en Kelvin); S, la superficie o área interior; U el coeficiente global de transferencia de calor (discutido en el artículo del mes pasado).
 
Para evaporación utilizaremos: Pe = F x E x Sat
 
Siendo F el flujo de biogás producido en metros cúbicos por segundo,  E la entalpía de evaporación del agua, Sat es la saturación o densidad  del agua contenida en el biogás. Todos estos datos pueden obtenerse de Tablas Termodinámicas para agua a la temperatura de la cámara.
 
Tenemos entonces a mano los criterios de ingeniería más importantes para emprender el diseño de un biodigestor industrial. Cualquier consulta o asesoría para un proyecto en particular pueden contactarse conmigo vía mensajes privados en nuestra página de Facebook o bien directamente al correo electrónico: aljepague@yahoo.com
 
Son también bienvenidos los comentarios, inquietudes y sugerencias para nuevos artículos. Hata el mes que viene. Gracias por su atención.
 
 
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

*BIOGAS HANDBOOK - Teodorita Al Seadi, Dominik Rutz, Heinz Prassl, Michael Köttner, Tobias Finsterwalder, Silke Volk, Rainer Janssen - University of Southern Denmark Esbjerg - año 2008.

*THE BIOGAS HANDBOOK: SCIENCE, PRODUCTION AND APPLICATIONS -
Arthur Wellinger, Jerry D Murphy, David Baxter – IEA Bioenergy – Woodhead Publishing Limited, 2013.
*MANUAL DE RECIPIENTES A PRESIÓN/DISEÑO Y CÁLCULO - Eugene F. Megyesy - Editorial Limusa S.A. de C.V. - México - 1989

*API 620: Design and Construction of Large Welded Low Pressure Storage Tanks - American Petroleum Institute - 2002.

*MANUAL OF STEEL CONSTRUCTION - Publicación del American Institute of Steel Construction (AISC) - 2010.

*DESIGN, CONSTRUCTION AND OPERATION OF THE FLOATING TANK - by Siew Yeng Kuan - University of Southern Queennland - 2009.

*FUNDAMENTOS DE TRANSFERENCIA DE CALOR, 4ta Edición – Frank P. Incropera y David P. DeWitt - Ed. Prentice Hall - 2008.

 

miércoles, 29 de junio de 2016

DISEÑO MECANICO DE BIODIGESTORES DISCONTINUOS DE ACERO (2° PARTE)

Este segundo artículo versará acerca del dimensionado del tanque biodigestor y sus accesorios básicos, basándonos en los previamente calculados (ver artículo del mes anterior): Volúmenes de biomasa y gas, Presión máxima de diseño, Diámetro y altura. Haremos una clasificación previa de los tanques, de acuerdo a su capacidad o volumen:
 
• Tendremos un “tanque biodigestor pequeño” para volúmenes de hasta 20 metros cúbicos.
• Un tanque biodigestor de “mediana capacidad” tendrá un volumen de entre 20 y 150 metros cúbicos.
• Tanque biodigestor de “gran capacidad” será aquel cuyo volumen sea superior a los 150 metros cúbicos.
 
De acuerdo a la posición, el tanque biodigestor puede ser vertical (en cualquiera de los 3 tamaños) u horizontal (para los 2 primeros). En esta ocasión daremos las pautas básicas de diseño para los dos primeros ítems y algunos referentes aplicables para el tercero .

Biodigestores Verticales de "gran capacidad"
Biodigestores Verticales
 

Biodigestor Horizontal de "mediana capacidad"



CALCULO DE ESPESORES DE PLANCHAS:

Lo próximo a calcular serán los espesores de planchas óptimos. Utilizaremos los criterios de la ASME, que también se encuentran expuestos en el libro de E.Megyesy (Manual de Recipientes a Presión).
Sea horizontal o vertical, nuestro tanque biodigestor contará con un cuerpo (o casco) cilíndrico y tapas. Para ello primero tenemos:


Para la forma de las tapas o cabezas tenemos diferentes alternativas, pero debe considerarse en todo momento el factor costo de planchas y manufactura, además de resistencia a presiones:
Las cabezas ASME o toriesféricas, que suelen ser las más comunes a nivel industrial por su costo de manufactura relativamente más asequible y su capacidad de resistir altas presiones manométricas. Comercialmente podemos encontrarlas disponibles con diámetros de hasta 6 metros. Recomendables para tanques horizontales.


Las cabezas elípticas tienen la bondad de ser las más eficientes para estos casos máxima resistencia a presiones extremas accidentales; se recomiendan para proyectos pequeños y medianos, en posición horizontal o vertical, cuando el espesor de las tapas toriesféricas resulte oneroso en costo. Comercialmente podemos encontrarlas en diámetros de hasta 3m.


Las cabezas cónicas (como base) son muy recomendables para proyectos verticales medianos y pequeños, dado que garantizan una muy eficiente forma de manejo de los efluentes, ahí donde además de la producción de biogás se piense en producción de abono agrícola.

Biodigestor de base cónica


Escogeremos el mayor espesor obtenido en el casco y las tapas seleccionadas, pero no olvidar considerar sumar un factor de corrosión en el caso descrito en el artículo anterior: si no empleamos aceros inoxidables de calidad o con protección galvánica, de resina epóxica o bien recubrimiento GFK.
Para el caso de proyectos de "gran capacidad", adaptaremos las normas API a nuestros requerimientos. Se trata de un tanque de almacenamiento con presión interna. El espesor de plancha se calculará de la siguiente manera, en términos del radio del recipiente, la altura H variable, el esfuerzo de fluencia Sfl o esfuerzo admisible del acero, el margen de corrosión M.C. y la presión de la campana Qd :


Nótese que Qd puede representar no solamente la presión debido al gas, puesto que, en caso de que tengamos un techo “flotante”, debemos sumar el peso de este techo a Qd. El espesor de planchas irá disminuyendo con la altura.
No obstante los espesores obtenidos pueden compararse con las respectivas especificaciones API.
 
Tanto el diseño de la base, cimientos y techo en estos proyectos grandes serán tema de discusión de otro próximo artículo.

TUBOS DE ALIMENTACIÓN Y DESCARGA, BOQUILLAS DE GAS Y REGISTROS:

El diámetro interno de la tubería de alimentación del biodigestor se calcula a partir de la tasa diaria de producción de biomasa G (en unidades de volumen por día). Anotaremos referencialmente que la velocidad de flujo “V” mínima recomendada en tuberías de sustrato o biomasa de estiércol para biodigestores es 5 pies/s (1.5 m/s) y los tubos no deben tener un diámetro inferior a 6” para impedir obstrucciones.

Podemos emplear también el nomograma de Wilson (consignado en manuales de bombeo de estiércol como el de las firmas METSO o WEIR) que nos permite conocer, a partir del tamaño promedio de las partículas en suspensión de la biomasa y la gravedad específica de la misma, el diámetro del tubo o la velocidad de flujo que necesitamos saber. Este nomograma también podremos encontrarlo en nuestra página de Facebook.

El diámetro del tubo de salida de metano, se estimará de manera análoga, a partir del volumen diario esperado de producción del biogás y el consumo del mismo. Con una gráfica como la adjunta en nuestra página de Facebook (teniendo en cuenta la longitud de la instalación o la caída de presión), tendremos el dato buscado.
 
El espesor mínimo de tuberías de conexión para nuestro tanque biodigestor lo calcularemos por medio de la siguiente expresión:


En el caso de los registros, se requieren agujeros-hombre con 15” (diámetro) o dos aberturas con boquilla roscada de 2” para diámetros de recipientes entre 18” y 36”; para mayores diámetros los boquillas deben tener 6”. Estas boquillas se ubicarán preferentemente en las cabezas de los recipientes.

CHAQUETAS TÉRMICAS:

El funcionamiento óptimo de un biodigestor dependerá de que no haya fluctuaciones bruscas de temperatura en su interior. Se hace necesario por ello un revestimiento o aislante térmico.
A nivel técnico-comercial, los materiales recomendados son:
• Lana mineral, se presenta granulada, en manta o en paneles rígidos. Sólo podría servir la presentación en mantas. Sin embargo, este material tiene un buen comportamiento térmico cuando es dispuesto en superficies horizontales o con algún grado de inclinación, pero en superficies verticales se produce una "decantación" de la lana mineral.
• Lana de vidrio, al igual que la lana mineral la opción es usar las mantas, con el mismo inconveniente antes descrito.
• Vidrio celular o expandido, su presentación es en paneles rígidos por lo que no es viable para la aplicación.
• Espuma celulósica, es de fácil aplicación, pero su adherencia no es buena por lo que, para nuestro caso no es recomendable.
• Espuma de polietileno, es económico e hidrófugo y de fácil aplicación. Su rendimiento es de carácter medio.
• Espuma de poliuretano, comparable con la espuma de polietileno, pero con mejor rendimiento, una mayor resistencia a la compresión y menores coeficientes de conductividad térmica.
• Espuma elastomérica, posee excelentes propiedades aislantes, buen rendimiento y es ignífugo. Sus presentaciones están orientadas a aislamiento de ductos y similares por lo que no es un producto que sirva para la aplicación del aislamiento del digestor.

El espesor óptimo se calculará multiplicando por 100 el cociente de los coeficientes globales de transferencia de calor (con y sin aislamiento) y probando diferentes espesores con el material elegido por conveniencia técnico-económica. De esta forma obtenemos en forma porcentual la pérdida de calor y se puede hacer la comparación.


Siendo q la pérdida total de calor sin aislamiento, A el área exterior del tanque h1 la resistencia térmica de la biomasa (que para fines prácticos puede considerarse despreciable, dado que por lo general es inferior al 1% del aislante); h2 la resistencia térmica del aire; XH/KH y Xais/Kais las resistencias térmicas del acero y el aislante respectivamente.

Algunos productos especializados como los de la casa BASF nos proveen de soluciones mucho más prácticas como tablas y nomogramas, pero aplicables únicamente a tales productos (Disponible también en Facebook).


ESPECIFICACIONES PARA SOLDADURA:

Aplicables a proyectos pequeños y medianos.

Electrodos: Para planchas de acero inoxidable se utilizarán electrodos AWS E-308–16 (acero AISI 304); E-316-16 (AISI 316), según el tipo de acero que hayamos empleado. Para planchas de acero convencional, usaremos electrodos AWS E-6010 ó E-6011 para el cuerpo, agujeros-hombre o agujeros-mano y las tapas. Para empalmes en ángulo (tapas con cuerpo), se recomiendan electrodos AWS E-6012. Para elementos estructurales, es suficiente el E-6011.

Juntas: El código ASME las establece en forma jerárquica con 4 categorías: A, B, C ó D. Las uniones del tipo A y B, son a tope, con doble cordón de soldadura.


Se considerará además una eficiencia de 1.0 considerando que la junta debe ser completamente radiografiada. Recuérdese que estas juntas corresponden a la zona de almacenamiento de gas y estamos considerando a la biomasa como un producto tóxico. Para las uniones del tipo C tendremos el mismo tipo de cordón y eficiencia que en los casos A y B. Las uniones del tipo D son de soldadura de penetración total a través de la pared del tanque, boquilla o registro.
 
Continuaremos un tercer artículo haciendo énfasis en elementos estructurales, agitación mecánica, calefacción y más detalles para proyectos grandes. Muchas gracias por la atención.
 
 
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

*BIOGAS HANDBOOK - Teodorita Al Seadi, Dominik Rutz, Heinz Prassl, Michael Köttner, Tobias Finsterwalder, Silke Volk, Rainer Janssen - University of Southern Denmark Esbjerg - año 2008.

*MANUAL DE RECIPIENTES A PRESIÓN/DISEÑO Y CÁLCULO - Eugene F. Megyesy - Editorial Limusa S.A. de C.V. - México - 1989.

*API 620: Design and Construction of Large Welded Low Pressure Storage Tanks - American Petroleum Institute - 2002.

* SLURRY PUMPING MANUAL - Weir Group PLC - Warman International - 2002.

*THERMAL INSULATION OF BIOGAS PLANTS - Styrodur C - BASF Corporation - BASF Germany.

*FUNDAMENTOS DE TRANSFERENCIA DE CALOR, 4ta Edición – Frank P. Incropera y David P. DeWitt - Ed. Prentice Hall - 2008.

domingo, 29 de mayo de 2016

DISEÑO MECANICO DE BIODIGESTORES DISCONTINUOS DE ACERO (1° PARTE)

Después de 6 años vengo a retomar el tema de la producción de Biogás. Los artículos del 2010 hacían referencia a consideraciones de diseño en general para una planta de biogás. Sin embargo, se han dirigido a mí, durante mucho tiempo, numerosas personas haciéndome consultas relativas a proyectos de biogás del tipo “discontinuo” (Batch) para uso industrial, como el que se aprecia en la figura de abajo. El presente artículo viene a ser pues, un resumen de las respuestas a todas aquellas inquietudes, y al mismo tiempo, un referente para quienes realicen nuevos trabajos, sean investigaciones teóricas o proyectos concretos reales.

Puede requerirse y evaluarse “a priori” la conveniencia técnico-económica de una planta de biogás para una empresa pesquera, agroindustrial en general o bien de tratamiento de aguas residuales, inclusive un laboratorio. Hablamos en este caso de muy alta demanda energética, por lo cual la evaluación ha de ser minuciosa (Ver artículo de Mayo del 2010 como referente). Esto es, necesariamente, lo primero que debe hacerse: demostrar con números por qué se debe instalar una planta de biogás: Si la biomasa disponible en la empresa puede producir un gas de calidad, y si este gas puede cubrir rentablemente una necesidad energética.

CÁLCULO DE VOLÚMENES: Lo segundo importante para calcularse, a saber, es el volumen global (V) de nuestro biodigestor, que se estima por medio de la fórmula: V = G x Tr, donde G es la producción de biomasa (en unidades de volumen por dia) y Tr el tiempo de retención (en días). De este volumen V entre el 15 y 20% estará asignado a nuestro “espacio colector de gas”, así podemos estimar: Vg = 0,2 x V (siendo Vg el volumen de gas).

PRESIÓN MÁXIMA DE DISEÑO: Lo tercero importante a calcular es la Presión máxima de diseño (Pmaxd), para lo cual estimaremos antes la Presión máxima interna (Pmax) en nuestro biodigestor, que dependerá de la posición del biodigestor: Horizontal o Vertical, dependerá de la temperatura de operación (la cual debe situarse entre los 30 y 35°C) y del tipo de agitación (si se inyecta aire comprimido para producir burbujas por ejemplo, en biodigestores aeróbicos, método que poco se recomienda) de la biomasa.
Si usamos agitación mecánica: Pmax = Ph + Pg; donde Ph es la presión en el fondo del recipiente debido a la altura de la biomasa, (Ph = densidad de la biomasa x gravedad x altura de biomasa, pudiendo suponerse la altura de forma tentativa); Pg es la presión debida al gas, que puede calcularse con la Ley de Gay-Lussac para un proceso isócoro (a volumen constante), desde Presión y temperatura atmosféricos hasta la temperatura de 35°C.
Si usamos agitación mediante aire comprimido o recirculación de biogás, de acuerdo a la Ley de Dalton, debemos sumarle a la Pmax anterior, la presión de aire o gas empleada. Obsérvese, eso sí, que la Pmax. resultante no esté excediendo la presión crítica del biogás (básicamente metano).
Esta presión máxima, según E.Megyesy (Manual de Recipientes a Presión), no debe ser inferior a los 30 PSI (abs.) ó 207 KPa. , caso contrario multiplíquese Pmax por 1.1 (ó 10% más). Así obtenemos Pmaxd, o nuestra Presión máxima de diseño.

ACEROS RECOMENDADOS: Los aceros más convenientes para estos dispositivos son los inoxidables (de estructura austenítica, como el AISI 304, 304L, y mejor aún, AISI 316 y 316 L) dado que garantizan una mayor durabilidad de las instalaciones frente a altos niveles de corrosión interna y externa. No obstante, el coste de un proyecto superior a los 300 pies cúbicos podría resultar tremendamente oneroso con dicho material. Para estos casos podemos contar con aceros “convencionales” como el A-283 y el A-285 (Grado C) de manera alternativa, pero para estos, en caso de no contar con una protección galvánica o revestimiento, debe considerarse un “margen adicional” en el espesor de planchas considerando el progreso de la corrosión en el tiempo. De este margen hablaremos a continuación.

TAMAÑO ÓPTIMO DEL BIODIGESTOR: Si bien ningún código importante de diseño nos limita en cuanto a la relación que debe existir entre la altura o largo y el diámetro de nuestro tanque biodigestor, siempre existe la preocupación de cuáles son las dimensiones óptimas para economizar el número planchas de acero. Así podemos basarnos en el criterio E. Megyesy (limitado a P menor de 1000 PSI y tapas elipsoidales), el cual establece que, una vez conocido el volumen (en pies cúbicos) se debe calcular un factor “F” del siguiente modo:
Con estos dos valores entraremos a la gráfica siguiente y tendremos el diámetro óptimo de nuestro recipiente.

Para el cálculo de F, debe asumirse una eficiencia de junta (o unión de tapas y cuerpo) alrededor del 90 a 100%.  El margen por corrosión “C” no puede asumirse arbitrariamente dado que depende de “cuánto tiempo de vida queremos” para nuestro recipiente, la tasa de corrosión (pulg/año ó mm/año, que puede medirse experimentalmente) se multiplicará por la expectativa de vida (en años); pero también podemos utilizar la siguiente tabla como referencia:

 

Conocidos el diámetro y el volumen, podemos fácilmente despejar la altura óptima real de nuestro tanque biodigestor.  Podemos ahora hacer una refinación recalculando la altura real de la biomasa, la presión de diseño y verificar el tamaño óptimo obtenido más arriba.
Estas tablas están también disponibles en nuestra página para quien tenga necesidad de ellas con una mejor visualización. Continuaremos los artículos siguientes con los cálculos de espesores de planchas, recomendaciones de soldaduras y dimensionado de accesorios.
Cualquier inquietud o comentario es bienvenido por este medio o vía Twitter o vía Facebook. En base a ellos es que se hizo este artículo. Un cordial saludo para todos.

 

sábado, 30 de abril de 2016

LOS PUQUIOS DE NAZCA Y LA HIDRÁULICA PREHISPÁNICA PERUANA

Sin duda lo más resaltante de este mes que concluye ha sido el redescubrimiento de la función de los famosos "puquios" en Nazca (Departamento de Ica, Perú), por parte de la investigadora Rosa Lasaponara. Tal redescubrimiento, un artículo previo mío y algunas lecturas complementarias son las que han inspirado la nota siguiente.
Buen tiempo se observó el paralelo existente entre los sistemas hidráulicos prehispánicos y los famosos (y también milenarios) "Qanats" persas, que se construyeron en muchos países de oriente y occidente. Y es que realmente todos ellos responden al mismo principio para el transporte y accesos. Incluso se habló de la posibilidad de que hayan sido los españoles quienes introdujeron esta tecnología en el Perú a inicios del siglo XVI.  Pero otras evidencias como el asentamiento previo de poblaciones en regiones áridas y de poquísimas precipitaciones anuales (como es el caso de Nazca), y construcciones análogas en otras regiones, como los famosos "Muyus" en el Cuzco, han rebatido tal argumento y confirmado el notable dominio de nuestros antiguos compatriotas respecto a la tecnología hidráulica.
Nos ocuparemos en primer lugar de los "Puquios", que como bien se ha indicado, responden al mismo principio, desempeño y aplicación que el clásico Qanat.
En estos últimos,como puede observarse, hay pozos de acceso, pero hay también edificaciones auxiliares para "refrigerar" o mantener la temperatura del agua con ayuda del aire.
Precisamente lo que ha hecho original al "Puquio" o "Qanat peruano" es la ingeniosa unificación del acceso y la ventilación, que maximiza el aprovechamiento de corrientes de aire mediante los sumideros (tal ha sido la sorprendente noticia que nos brindó doña Rosa). Ya no tienen estos sólo la finalidad de hacer accesible el agua al hombre o asegurar la estabilidad del terreno.
 
La razón de ser de esta curiosa forma de "pozo" queda pues entonces así aclarada. No obstante cabe destacar que el "Qanat peruano" tenía dos variantes: una a cielo abierto o "canales" (como puede verse en la foto) y la otra "subterránea" en zonas donde las temperaturas eran mayores a fin de minimizar la evaporación del agua. El agua era conducida desde la "napa freática" hasta reservorios o "conchas" donde se almacenaba.
 
Los "Muyus" en cambio, aunque tienen similitud física con los "Puquios", responden a principios hidráulicos diferentes: Uso del agua proveniente de las precipitaciones en las alturas.
 
 
La diferencia, también radica en que el sumidero se convierte en un verdadero sistema de drenaje del agua hacia cada una de las terrazas donde se practicaba (y se sigue practicando en algunos casos) la agricultura. Este sistema de sumidero también garantizaba (y este es quizás su mayor mérito) la no acumulación de sales y desechos en el cauce natural del agua (por canales de piedra) por las terrazas. 
 
Pero los sistemas hidráulicos prehispánicos de nuestro país deben verse no como dispositivos aislados, sino como un "todo" a fin de entender cómo es que se llevaba a cabo el manejo del agua por parte de nuestros antiguos compatriotas. Puede observarse que era un sistema integral de manejo del agua, que incluía los recursos forestales de las regiones (cuando los había):
 
Nos faltaría hablar de las "amunas" y los "waru-warus". Las primeras eran "recargas" fluviales por inyección de agua proveniente de la napa freática o filtrada desde mayores alturas.
 
Los segundos, también conocidos como "camellones" o plataformas de tierra levantadas sobre tierras inundadas con el fin de maximizar el recurso acuífero en la agricultura, es decir, se cultiva sobre la plataforma construida.
 
Este complejo sistema hidráulico, con algunas variantes según la región fue empleado con éxito por las antiguas culturas de nuestro país y llevadas a su máximo nivel (aunque sin mayores innovaciones) por el Imperio Inca. Aún en nuestros días se emplean estos sistemas construidos por nuestros antepasados.
 
 

 
 

domingo, 27 de marzo de 2016

MISILES INTERCONTINENTALES

 
 
El tema de este mes (6to aniversario de este blog), como es costumbre mía, tiene que versar acerca de un tema muy especial pero vinculado a la actualidad. ¿Y qué mejor alternativa que dedicarle una página a un tema interesante y controvertido, tanto desde el punto de vista técnico como geopolítico y militar como es el de los misiles estratégicos, comúnmente llamados "intercontinentales" por la enorme trayectoria que recorren pudiendo llevar consigo herramientas de utilidad para la vida humana o también para la aniquilación de la misma.
Nuestra discusión se centrará netamente en los aspectos técnicos básicos de estas armas.
El primer gran desafío para los diseñadores está evidentemente en los sistemas de propulsión. Según el gráfico inferior, no tardaremos en advertir, independientemente del tipo de motor o combustible, el gran dilema existente: ¿qué se desea?, ¿alta capacidad de empuje o velocidad (que depende del número de Mach)?, a cambio de incrementar lo uno tenemos que sacrificar lo otro, tal y como sucede con los motores automotrices, pero es necesario un equilibrio.
 
Esto se da a nivel de cualquier misil, pero debemos tener presente que los "intercontinentales" suelen ser de dos o más etapas, con lo cual se supera en gran parte este dilema, ya que cada etapa posee un motor impulsor:
 
El otro gran dilema es el de los materiales a emplearse (que pueden ser rígidos o flexibles) y esto lo determinará tanto la aerodinámica del diseño, los picos de temperatura a que estará expuesto y fundamentalmente los costos:
 


No menos importante es la cuestión de la aerodinámica: Sean cambios bruscos de sección en las etapas, sean "mejoras" en las aletas estabilizadoras o aún en la misma "nariz" de estos proyectiles, puede implicar mayor fuerza de arrastre...pero como indiqué inicialmente: se trata de buscar un equilibrio entre factores potencialmente adversos y ventajas aprovechables:


 
 
Hay muchas otras cuestiones importantes (como es el caso de los sistemas electrónicos de navegación y dirección de estos proyectiles), pero las tres primeras se siguen considerando las más prioritarias en todo el diseño.
Tenemos que ver a este dispositivo no como un "arma" propiamente dicha sino como un "medio de transporte" que puede ser utilizado con propósitos de investigación científica (poner en órbita satélites o naves espaciales) o con fines militares (lanzar ojivas nucleares desde gran altura):
 

 
 
 

domingo, 28 de febrero de 2016

CUANDO EL INGENIO Y LA TECNOLOGÍA ESTÁN AL SERVICIO DE QUIENES HACEN TRAMPA

De todas las noticias interesantes de este mes que ya termina, la que más llamó mi atención ha sido el descubrimiento de la prensa italiana sobre cómo es que un ciclista "novato" puede convertirse en profesional con ayuda de la tecnología, y sobre todo, con el ingenio humano: Nada más y nada menos que acelerar a la bicicleta con la ayuda "extra" de un motor disimulado en la rueda trasera.

Según el diario italiano La Gazzetta dello Sport (quien divulgó el tema de marras), este motorcito, un cilindro plástico y silencioso que se introduce en el tubo vertical y se engrana mediante dientes cónicos en el eje del pedal, genera entre 50 y 500 watts, pesa poco más de medio kilo y sus baterías duran entre media hora y dos horas, según la potencia que se le exija. Se activa con un mando a distancia vía Bluetooth o desde el cardiofrecuencímetro del corredor y cuesta unos 20000 euros, bicicleta incluida.

 
La rueda posterior funciona como un generador de inducción electromagnética (solo la rueda cuesta 200 euros) y genera menos potencia (entre 20 y 60 watts). Para los ciclistas, 60 watts suponen el 15% de la potencia que ellos mismos, sus piernas y sus músculos, son capaces de generar. Este generador produce la energía eléctrica que es almacenada en una batería, la cual a su vez acciona el motor mencionado. Todo ello se encontraría, naturalmente, disimulado en la bicicleta.
 
 
 Un periodista e ingeniero de origen británico, en la revista especializada CyclingTips  ha cuestionado la existencia de este dispositivo argumentando el alto costo y complejidad técnica que demandaría llevar a la práctica un sistema que sólo en teoría puede funcionar de maravillas.  El óptimo funcionamiento, según la declaración del periodista, dependería de electroimanes colocados a intervalos regulares como se indica en la foto de arriba. Estos electroimanes convertirían a la rueda posterior en una suerte de "motor de reluctancia" o "motor de levitación magnética".
La infografía de arriba, si somos observadores, por ejemplo, no nos hace alusión a la posición de la batería del motor, cosa que sí es visible en el esquema inferior.
 
Sea real o no, este dispositivo brindaría una "ayudadita extra" para quien busque convertirse en campeón, sin riesgo alguno para su salud.

sábado, 30 de enero de 2016

MÁS Y MÁS ENERGÍA DE LAS BUENAS VIBRAS

El artículo correspondiente a Octubre del pasado año tuve oportunidad de referirme, a propósito de las buenas vibras, a las novedosas aplicaciones de los llamados "materiales piezoeléctricos". En esta ocasión voy a referirme a novedades similares pero con otro tipo de materiales, que también son conocidos por nosotros y constituyen un elemento fundamental en nuestros teléfonos móviles; estoy hablando de los iones de litio.

Mientras que los materiales piezoeléctricos se basan en un proceso puramente físico, el nuevo sistema es electroquímico, como una batería o una pila de combustible. Utiliza dos hojas delgadas de aleaciones de litio como electrodos, separadas por una capa de polímero poroso empapado con electrolito líquido que es eficiente en el transporte de iones de litio entre las placas de metal. Pero a diferencia de una batería recargable, que toma en electricidad, almacena, y luego lo libera, este sistema lleva en energía mecánica y apaga la electricidad.

Esquema del dispositivo elaborado por sus mismos creadores.


Cuando se flexiona incluso una pequeña cantidad, el material compuesto en capas produce una diferencia de presión que aprieta los iones de litio a través del polímero (como el proceso de ósmosis inversa se utiliza en la desalación de agua). También produce un voltaje de contrarresto y una corriente eléctrica en el circuito externo entre los dos electrodos, que pueden ser luego utilizados directamente para accionar otros dispositivos.
Debido a que requiere sólo una pequeña cantidad de flexión para producir un voltaje, tal dispositivo podría simplemente tener un peso pequeño unido a un extremo para hacer que el metal para doblar como resultado de los movimientos ordinarios, cuando atado a un brazo o pierna durante las actividades diarias .
Este sistema es obra de  es obra del equipo de Ju Li, Sangtae Kim y Soon Ju Choi, del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT), en la ciudad estadounidense de Cambridge.

A diferencia de las baterías y células solares, la salida del nuevo sistema se presenta en forma de corriente alterna (AC), con el flujo se mueve primero en una dirección y luego en el otro como el material se dobla primero en una dirección y luego de vuelta. Este dispositivo convierte mecánica en energía eléctrica; por lo tanto, "no está limitado por la segunda ley de la termodinámica", dice Li, que establece un límite superior en la teóricamente posible la eficiencia. "Así que, en principio, [la eficiencia] podría ser 100 por ciento", dice.
 
En este dispositivo de primera generación desarrollado para demostrar el principio de funcionamiento electroquimiomecánico, dice, "lo mejor que podemos esperar es un 15 por ciento" eficiencia.  Pero el sistema podría fácilmente ser fabricado en cualquier tamaño deseado y puede ser objeto de proceso de fabricación industrial. Prueba de tiempo Los dispositivos de prueba mantienen sus propiedades a través de muchos ciclos de flexión e inflexible, Li informa, con poca reducción en el rendimiento después de 1.500 ciclos. "Es un sistema muy estable", dice. Anteriormente, el fenómeno que subyace al nuevo dispositivo "se considera un efecto parasitaria en la comunidad de la batería", según Li, y la tensión puesta en la batería a veces puede inducir a la flexión. "Hacemos todo lo contrario", dice Li, poniendo en el estrés y conseguir una tensión como salida. Además de ser una fuente de energía potencial, dice, esto también podría ser una herramienta diagnóstica complementaria en electroquímica. "Es una buena forma de evaluar mecanismos de daño en las baterías, una manera de entender mejor materiales de la batería", dice.
 
Además de aprovechar el movimiento diario de los dispositivos portátiles de potencia, el nuevo sistema también podría ser útil como un actuador con aplicaciones biomédicas, o el programa usado para los sensores de tensión integrados en entornos tales como carreteras, puentes, teclados, u otras estructuras, sugieren los investigadores. "Este trabajo es muy interesante y significativo en el sentido de que proporciona un nuevo enfoque para la conversión de energía mecánica a través de una vía electroquímica, mediante un sencillo diseño de la estructura y el dispositivo", dice Wu Wenzhuo, profesor asistente de ingeniería industrial en la Universidad de Purdue. "Más significativamente, la corriente de salida desde el dispositivo demostrado es muy grande, con una duración de pulso larga. Esto es muy importante para las aplicaciones prácticas, ya que la mayoría de los otros métodos de obtención de energía mecánica sufren de los problemas de la pequeña corriente de salida con una duración de pulso corto ". Wenzhuo añade que "la obtención eficiente de tales energías mecánicas ayudará a desarrollar dispositivos portátiles más capaces e inteligentes e interfaces hombre-máquina.
 
Sin lugar a dudas, este trabajo presenta un enorme potencial en muchas aplicaciones, tales como la electrónica flexible, sensores autoalimentados, dispositivos portátiles, interfaces hombre-máquina, la robótica, la piel artificial, etc. Pero sobre todo se viene ampliando la gama de fuentes alternativas para obtención de energía eléctrica, que, aunque limitada en potencia, podría implicar a futuro un ahorro en las centrales eléctricas, al ir disminuyendo la demanda de energía en algunos sectores.